Cero, cero. El más trágico de los escenarios. La izquierda alternativa al PSOE sale atropellada de las elecciones de Castilla y León y desaparece de las Cortes 19 años después. La división del espacio en dos candidaturas ha causado estragos.Tanto la coalición IU-Sumar como Podemos se quedan muy lejos de alcanzar representación y encima ven cómo el PSOE devora buena parte de sus votos después de una campaña en la que Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero han exprimido el No a la guerra como reclamo.
La izquierda alternativa tiene, pues, dos importantes conclusiones que sacar en un momento en el que se está reconstruyendo para las elecciones generales. Una, que la fractura del voto y la competición entre candidaturas tiene unas consecuencias catastróficas a la hora de lograr escaños. Dos, que cuando el PSOE se lanza de verdad a por su electorado, como ha pasado ahora con el No a la guerra, tiene todas las de perder. Sánchez es un líder que permea muy bien en su votante y las fronteras ideológicas son muy porosas. Todo eso provoca un trasvase caudaloso hacia las filas socialistas.
Es lo que ha sucedido aquí. IU-Sumar saca un 2,23% de los votos y Podemos se hunde con un 0,74%. La suma de ambas listas da un 2,97%, que son 2,13 puntos menos que el 5,1% que obtuvo en 2022, cuando los morados e IU fueron juntos a las elecciones. Casi la mitad de sus votos se han perdido.
Las opciones de la izquierda alternativa estaban en Valladolid, pero tampoco han estado cerca del escaño.IU, con Juan Gascón de candidato, logra un 3,92% y Podemos, con Miguel Ángel Llamas, un 0,80%. Entre los dos se dejan 2,2 puntos respecto a lo que sacaron unidos en las elecciones de 2022.
Dentro de este drama, IUle gana con rotundidad el duelo a Podemos. Los morados baten su propio récord negativo en este ciclo electoral. Si el 0,94% en Aragón se leía como catastrófico, el 0,74% de ahora aún lo empeora. Es la mitad que Alvise y son 5.000 votos más que el moribundo Ciudadanos.
Esta concatenación de debacles golpea con fuerza ahora las aspiraciones de Podemos en Andalucía, donde el plan de la dirección nacional es repetir el enfrentamiento contra IU. Además, son ante todo una cruda advertencia a Ione Belarra e Irene Montero de cara a las generales. Sin unidad con la candidatura de han puesto en marcha IU, Sumar, Comunes y Más Madrid, Podemos se arriesga a irse a la irrelevancia o a obtener un resultado pírrico. Si la tendencia se perpetúa en Andalucía.
El aviso queda. Pero Podemos rechaza por ahora el llamamiento al pacto que le hace esa candidatura. «La gente que quiere votarnos nos está exigiendo acuerdos y vamos a seguir empujando para que este espacio sea lo más amplio y más diverso posible», señalan fuentes de Sumar. Por su parte, Gabriel Rufián insiste: «No hacer algo (o hacer lo de siempre) es pura negligencia».
En una noche difícil, Gascón ha reconocido que el PSOE captó «el voto útil por el miedo a la extrema derecha» y destacó que, a diferencia de Podemos, su candidatura se ha «quedado cerca» de sacar el escaño.
En cuanto a Podemos, Llamas ha asumido en «primera persona» un resultado que ha calificado de «nefasto» y ha invitado a su partido a hacer una «reflexión colectiva» para «hacer balance».

