Los profesores arrancan este lunes una semana de huelga y protestas que desembocarán en una jornada de paro general el viernes. Una nueva oleada de movilizaciones que añade presión al Govern de Salvador Illa coincidiendo con el debate de Presupuestos en el Parlament y la negativa de ERC a levantar su veto.
En el plano educativo, la Generalitat de Cataluña firmó la semana pasada un acuerdo con los sindicatos CCOO y UGT, que calificó de «histórico» para la mejora de las condiciones laborales de los docentes y del personal de atención educativa.Sin embargo, el pacto alcanzado no convence a los sindicatos mayoritarios en el sector (USTEC, Profesores de Secundaria, la CGT y la Intersindical), que lo ven insuficiente y han mantenido el pulso con la convocatoria de huelga prevista para esta semana, del 16 al 20 de marzo.
De hecho, hasta 40.780 docentes catalanes votaron en contra del acuerdo que Educación firmó el lunes con CCOO y UGT y sólo 2.185 lo han avalado.
La huelga empezará en los centros de Barcelona, el resto del Barcelonès ( l’Hospitalet de Llobregat, Badalona, Santa Coloma de Gramenet y Sant Adrià de Besòs) y el Baix Llobregat. El martes será el turno del Penedès, Tarragona y las Terres de l’Ebre; el miércoles, del Alt Pirineu y Aran, la Cataluña Central y Lleida, y el jueves se convocará huelga en Girona, el Maresme y el Vallès Oriental y el Vallès Occidental. La semana de movilizaciones terminará el viernes con una convocatoria de huelga en todas las escuelas e institutos catalanes y una manifestación en Barcelona al mediodía.
Por tanto, la huelga de profesores coincidirá de lleno con el debate de Presupuestos en el Parlament y la enmienda a la totalidad presentada por ERC, que se discutirá el viernes. Si los socialistas no logran convencer a los republicanos a última hora -Oriol Junqueras se ha mostrado dispuesto a mantener el pulso hasta el final si no hay cesión del IRPF-, el Ejecutivo de Illa verá cómo sus cuentas no pueden iniciar ni la tramitación parlamentaria correspondiente.
Este miércoles por la tarde, el president de la Generalitat comparecerá en la Cámara para explicar la gestión de su Govern ante las crisis que han azotado Cataluña en las últimas semanas, con el caos ferroviario de febrero todavía en el punto de mira.
Sobre la posibilidad de un adelanto electoral, Illa ha alejado esta hipotesis a lo largo de todo el fin de semana y ante las especulaciones crecientes del resto de partidos. En un acto en Tarragona, el presidente pidió «tiempo y paciencia»: «No pensamos en 2026 ni en 2027, ni estamos encallados con las elecciones de no sé cuándo. Estamos dando a Cataluña un proyecto para los próximos 10 años», lanzó en referencia al partido de Oriol Junqueras.
