Un paracaidista desciende con la bandera de España durante los actos del Día de las Fuerzas Armadas.
Un paracaidista desciende con la bandera de España durante los actos del Día de las Fuerzas Armadas.EFE

Las tribunas ya dominan la avenida de Samil mientras blindados, convoyes y vehículos logísticos atraviesan desde hace días Vigo ante la atenta mirada de vecinos y turistas. La ciudad olívica entra así en la cuenta atrás para el gran desfile del Día de las Fuerzas Armadas, que este sábado reunirá a 3.746 integrantes de los tres Ejércitos, la Armada, la Guardia Real, la Guardia Civil y la Unidad Militar de Emergencias (UME), además de 109 vehículos militares, 46 aeronaves entre aviones y cazas, 25 helicópteros, 130 caballos y 32 motocicletas.

La fachada marítima viguesa lleva toda la semana transformándose poco a poco en un gran escenario castrense. Donde hace apenas unos días había terrazas, bañistas y corredores junto al paseo, ahora se cruzan mandos uniformados, ensayos, controles de seguridad y camiones camuflados. La ceremonia, que se celebra cada año el sábado más cercano a la festividad de San Fernando, busca rendir homenaje a los militares españoles y reforzar el vínculo entre los Ejércitos y la sociedad civil en un momento marcado por la tensión internacional, el gasto en Defensa y el creciente protagonismo de la OTAN en Europa.

Esta misma tarde, como antesala al acto central, Felipe VI presidirá desde las 15.30 horas una revista naval en la ría con participación de buques de la Armada y de la Guardia Civil. El grueso de la celebración llegará ya mañana, cuando los Reyes encabecen desde las 12.00 horas una exhibición de 1.549 metros de recorrido frente al Atlántico a la que también asistirán la ministra de Defensa, Margarita Robles, el jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), altos mandos militares y distintas autoridades civiles. Como es tradición, el acto comenzará con los honores militares, el salto paracaidista con la bandera de España y el homenaje a los caídos antes del inicio de los desfiles aéreo y terrestre.

Desfile fuerzas armadas 2026

La gran novedad será la presencia de la Princesa Leonor, tal y como confirmó este miércoles Zarzuela. La heredera acudirá con uniforme del Ejército del Aire y del Espacio en uno de sus primeros grandes actos militares desde que comenzó su formación en la Academia General del Aire de San Javier (Murcia), donde completa actualmente su tercer año de instrucción. Su hermana, la Infanta Sofía, no acompañará en esta ocasión a los Reyes, al mantenerse al margen de la preparación militar.

Como era previsible en una edición celebrada en Galicia, la jornada tendrá también un marcado acento local. El subteniente Alberto Vidal, natural de Marín (Pontevedra), encabezará el salto frente a la Tribuna Real, mientras que el sargento primero Pablo García Matanza, nacido en Lugo, será el encargado de portar la enseña nacional.

La ceremonia contará además con seis perros y con Baraka, la inseparable mascota del Tercio «Gran Capitán» 1º de la Legión, convertida desde hace años en uno de los símbolos más reconocibles del Día de las Fuerzas Armadas. El animal, un borrego macho de raza castellana cuyo nombre significa «buena suerte» en árabe, desfilará junto a los legionarios después de días de ensayos y preparación, despertando de nuevo la curiosidad y las fotografías del público a pie de calle.

Sobre la ría viguesa rugirán Eurofighter, F-18, Harrier de la Armada y helicópteros Chinook, NH-90 o Tigre en un desfile aéreo que volverá a dejar algunas de las imágenes más espectaculares del fin de semana. En tierra avanzarán carros Leopardo, blindados Pizarro, vehículos Centauro y lanzadores Patriot en una exhibición marcada también por el actual clima internacional, con Oriente Medio convertido otra vez en un foco permanente de tensión y la sombra de Donald Trump proyectándose de nuevo sobre el tablero atlántico.

EL PULSO DEL BNG

Un escenario que ha terminado colándose también en el debate político gallego alrededor del desfile. Todo apunta a que el acto convivirá este sábado con una protesta que el BNG lleva semanas alimentando y que desembocará en una movilización convocada por la plataforma Galiza pola Paz, vinculada al entorno de la izquierda nacionalista y que, según confirman fuentes de la formación a EL MUNDO, contará con la participación de Ana Pontón.

La formación encabezada por la líder nacionalista rechaza que Galicia se convierta en «escenario de propaganda bélica» y denuncia que la celebración supone «una exaltación militarista y españolista» en pleno debate por el gasto en Defensa.

La polémica escaló todavía más este martes, cuando Galiza Nova, la organización juvenil del Bloque, desplegó en la fachada de la Plaza de la Estación de Vigo una pancarta gigante con la imagen invertida de Felipe VI, los ojos tachados por una franja roja y varias siluetas sosteniendo la bandera nacionalista gallega bajo el lema: «No a la guerra imperialista. La juventud gallega por la paz y la soberanía».

La pancarta desplegada por Galiza Nova.
La pancarta desplegada por Galiza Nova.@galizanova

La organización justificó la acción asegurando que simboliza «el rechazo total de la juventud gallega a la monarquía española como máxima autoridad de unos ejércitos sumisos a la OTAN y al imperialismo«, además de denunciar el «gasto millonario» que, a su juicio, supone el despliegue militar.

Una escalada que ya había provocado días atrás la respuesta del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, quien acusó al Bloque de exhibir una vez más su habitual «estrategia de crispación» y sostuvo que este tipo de protestas servirán para que «cada vez más gente vea la verdadera cara del nacionalismo gallego».

LA SEMANA DE LA BASURA

La tensión llega además después de una semana especialmente incómoda para el Ayuntamiento de Vigo, que desde el pasado domingo ha tenido que lidiar con una ciudad tomada por toneladas de basura en plena víspera del desfile. La huelga indefinida del servicio de limpieza y recogida de residuos de FCC Medio Ambiente, desconvocada finalmente en la noche del miércoles tras un acuerdo entre empresa y plantilla, obligó a retirar a contrarreloj cerca de 1.400 toneladas acumuladas por distintos barrios justo cuando comenzaban a llegar visitantes, autoridades y mandos militares.

Con todo, la cita apunta a convertirse en uno de los grandes escaparates del año para Vigo y también en una oportunidad de proyección para la Princesa Leonor, que seguirá estrechando lazos con los mandos militares durante el tradicional cóctel posterior al desfile. La programación continuará el domingo con una exposición estática de material militar en el puerto de Vigo abierta hasta las 14.00 horas.

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