El ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
El ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.EUROPA PRESS

El auto de imputación del ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero dentro del caso Plus Ultra cada vez tiene más aristas. Si las labores de asesoría que facturaba el político socialista intentaban implicar a empresarios españoles en el extranjero, sus movimientos también comprometían a diplomáticos destinados en países en los que estaban los principales nichos de negocio de ZP. EL MUNDO ha contactado con varios diplomáticos destinados en los últimos años en embajadas clave para el ex mandatario. Las versiones son parecidas aunque los países sean distintos, y uno de los diplomáticos lo resume así de contundente: «La orden desde Madrid era clara: alfombra roja cuando venía Zapatero», asegura.

En China, desde el 17 de enero de 2024 la embajadora es Marta Betanzos Roig, una diplomática con amplia experiencia pero también «conocida por Zapatero y con gran afinidad mutua», explican a este medio fuentes consultadas. «No nos sorprendió su nombramiento. Por un lado, buscaban a una mujer para decir que por primera vez era una diplomática en el cargo, por otro lado, a alguien con sintonía con el PSOE, pero sobre todo, afín a ZP», explica una persona que vivió el proceso de nombramiento de Betanzos. La experimentada diplomática fue, de hecho, durante el gobierno de Zapatero la primera mujer embajadora en Mali y, posteriormente, embajadora representante Permanente de España ante la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), con sede en Viena. También fue segunda jefa en la Embajada de España en Pekín, lo que dio un respaldo extra a su nombramiento como jefa de misión desde hace dos años.

Betanzos llegó para sustituir a Rafael Dezcallar, que desempeñaba esa función desde 2018. Fuentes cercanas al ex embajador confirman que «Dezcallar no estaba cómodo porque la orden era que cuando llegaba Zapatero, debía acompañarle a todo tipo de reuniones y encuentros con representantes del Partido Comunista y empresarios chinos. Él encontraba la manera de librarse la mayoría de veces alegando otros compromisos», explican, «pero no siempre encontraba excusas y tuvo que buscar un equilibrio entre las ausencias y las presencias», añaden. Los diplomáticos reconocen que cuando un ex presidente viaja a un país, es normal que la Embajada tenga algún tipo de atención hacia él, «pero la Embajada nunca debe inmiscuirse en sus relaciones privadas».

Aunque el Centro Nacional de Inteligencia nunca ha investigado a ZP en estos viajes, sí que la red de agentes desplegadas en los países a los que acudía el ex presidente han aportado información a dosieres sobre empresarios vinculados a Zapatero. Documentos que están en las oficinas de Madrid. Es el caso de Fangyong Du, con quien montó Gate Center en Madrid; o Pan Feng, su socio en China, con el que en los últimos dos años ha mantenido varias reuniones a las que ha acudido la embajadora.

Si en China la orden es ‘colaborar’ con el ex presidente, los tratos en Venezuela han sido más discretos hasta ahora. Según fuentes consultadas, lo único que Zapatero pedía era que organizaran encuentros con la oposición en la embajada. «En este caso, no necesitaba un respaldo diplomático porque su hilo con el Gobierno es directo», desliza una persona que vivió el inicio del idilio de Zapatero con Venezuela hace más de una década. Unos encuentros con la oposición que terminaron cuando el tándem Edmundo GonzálezMaría Corina Machado tomó fuerza en el país. «Entonces, desconozco el motivo, dejó de buscar esa interlocución que sí tenía en otro momento», cuenta la fuente consultada. Otra persona desliza que «la influencia de ZP sobre Sánchez y, en consecuencia, sobre Albares, provocó el cese precipitado del anterior embajador y el nombramiento del actual».

Esta relación directa con el chavismo, que se ha escenificado en multitud de ocasiones públicas, habría sido decisiva para marcar el interés de Zapatero en hacer negocios en la región. Desde Venezuela «se inventó el Grupo de Puebla» y la figura de observador» con la que sigue viajando al país tras la detención de Nicolás Maduro, afirma la citada fuente. Una nutrida agenda cuyos nexos a uno y otro lado del océano se investigan ahora.

por Admins