El nuevo modelo de financiación para las comunidades autónomas anunciado por ERC, y explicado un día después por el Gobierno, provoca recelos y rechazos dentro de Sumar, el socio minoritario del Ejecutivo. En concreto, en Izquierda Unida, que se opone al «principio de ordinalidad» y que, a lo más que llega sobre éste, es a relegarlo a ser «un criterio más», junto otros más. Pero en ningun caso, se advierte desde IU, es que ese principio de ordinalidad sea un elemento capital para repartir el dinero entre las autonomías.
El líder de IU, Antonio Maíllo, ha sido categórico al exponerlo. «No podemos premiar a según qué territorio porque tengan mayor capacidad tributaria. Si hay más ricos en un territorio, eso no puede ser un objeto para financiar más esos territorios», ha recalcado en declaraciones en Sevilla antes de mantener un encuentro con la Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama (AMAMA).
La posición de Maíllo choca con el anuncio hecho por el líder de ERC, Oriol Junqueras, que dice haber pactado para Cataluña que se aplique el principio de ordinalidad y que, por tanto, reciba en proporción a lo que aporta al sistema común de financiación. En su caso, el dirigente independentista presumió de que lograría así 4.700 millones más para Cataluña.
IU, que forma parte del Gobierno de coalición con una ministra (Sira Rego) dentro de la alianza Sumar, replica que el modelo que defiende es «que se financian servicios y personas, no territorios».
Y ha puesto un ejemplo «muy sencillo» de entender: «Si una persona está enferma de cáncer no puede estar determinada la calidad de su servicio en función de donde viva. La calidad del servicio tiene que estar vinculada a su necesidad para la curación, no a donde viva»
«Y ese es un principio federal», ha continuado Maíllo, «que desde IU y desde luego desde Por Andalucía [la candidatura de izquierdas que lidera para las elecciones autonómicas] y en mi dimensión de candidato a presidente de la Junta de Andalucía voy a defender».
Así pues, IU apuesta por «un acuerdo multilateral de carácter federal y profundamente solidario». Éste tiene que abordarse «en ese principio de solidaridad territorial y de equidad y garantía de financiación de los servicios».
Para conseguirse, Maíllo ha subrayado que el Estado tiene que tener un «sustancial aumento de ingresos» y de traspasos a las comunidades autónomas para poder garantizar unos «mínimos niveles» de atención en sanidad, educación y dependencia, «y por tanto no estar condicionados por donde uno viva». Por eso reclama aún más ingresos para poder abordar ese reparto en las condiciones que se necesitan.
El portavoz oficial de Sumar, Ernest Urtasun, ha defendido el modelo presentado por el Ejecutivo. «Estamos ante una propuesta donde gana todo el mundo y sobre todo ganan los ciudadanos de este país, porque financiar bien las comunidades autónomas significa financiar bien los servicios públicos», ha dicho desde Barcelona. Su propuesta es que el Gobierno plante cara ahora al ‘dumping’ fiscal que, a su juicio, ejercen las autonomías del PP, como la Comunidad de Madrid.
También en el ámbito de Sumar y los socios del Gobierno está Compromís, que ha emitido un comunicado donde tampoco se muestra convencido con el nuevo modelo porque no resuelve la «infrafinanciación» que recibe la Comunidad Valenciana. Considera que la propuesta hecha es «insuficiente» para conseguirlo y permanece muy atento a la «letra pequeña» de criterios como el de población ajustada para tomar una posición definitiva.
«El nuevo modelo acorta la distancia entre los mejor y peor financiados, pero no hay que acortarla, hay que eliminarla», ha afirmado Àgueda Micó. «Continúa habiendo una diferencia grande entre la comunidad mejor financiada y la peor», que establece en unos 700 euros por habitante.
Chunta Aragonesista, integrada en el grupo de Sumar en el Congreso con un diputado, se ha mostrado más contundente. El todavía diputado y ahora también candidato a la Presidencia de Aragón, Jorge Pueyo, ha dicho que su formación votará en contra «de cualquier modelo de financiación singular de Cataluña que no incluya las singularidades financieras de Aragón recogidas en el Estatuto». La amenaza va a ser más eficaz de cara a la campaña electoral que a la hora de presionar al Ejecutivo en el Congreso, pues cuando Pueyo deje su escaño, CHA dejará de tener un escaño. Porque la segunda de la lista por Zaragoza es de Movimiento Sumar.
En Podemos, los líderes en Andalucía y Extremadura se han opuesto al principio de ordinalidad del nuevo sistema. En declaraciones recogidas por Europa Press, la secretaria general de Podemos Andalucía, Raquel Martínez, ha criticado que el sistema nace de un «trueque electoral» y ha advertido de que la «brújula» tiene que ser «siempre» la «progresividad, solidaridad e igualdad».
Por su parte, el candidato a las elecciones andaluzas por Podemos, Juan Antonio Delgado, ha denunciado en X que la ordinalidad «beneficia a las comunidades más ricas y debilita la solidaridad».
Por otra parte, la portavoz de Unidas por Extremadura y líder regionalde Podemos, Irene de Miguel, ha alertado sobre la ordinalidad que «asumir las tesis de la derecha nos lleva al abismo social y territorial».
