Además de conservar su escaño en el Congreso de los Diputados, María Jesús Montero seguirá siendo la número dos del PSOE a nivel nacional. La aspirante a hacerse con el mando de la Junta Andalucía, para lo que ha tenido que renunciar a sus cargos de vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, permanecerá así en el núcleo de poder orgánico del partido junto a Pedro Sánchez, tal y como han confirmado en la cúpula de Ferraz tras la reunión de la Ejecutiva Federal de este lunes.
«Indiscutiblemente», ha recalcado la portavoz adjunta, Enma López, sobre la continuidad de la vicesecretaria general de los socialistas, a la que ha definido como «la mejor candidata posible» para los comicios andaluces. Y ante las encuestas que vaticinan una nueva debacle de sus siglas en esa cita con las urnas y que incluso Vox podría adelantarlos en varias provincias de la comunidad que durante décadas fue su feudo ha asegurado: «No estamos preocupados por ningún sorpasso, a lo que vamos es a ganar».
El análisis que hacen en la dirección del PSOE es que hay muchos sondeos que «lo que pretenden precisamente es algo que no van a conseguir, que es desmovilizar». Para ello, además de con el valor electoral que atribuyen a Montero, aseguran contar con «un proyecto espectacular» y con «una oposición muy bien hecha durante estos últimos años al Gobierno de [Juanma] Moreno Bonilla«, presidente desde hace siete años y aspirante a la reelección.
«Nosotros no vamos a luchar contra las encuestas, vamos a luchar contra este modelo privatizador de la sanidad. Ya vemos lo que está ocurriendo en Andalucía, en Madrid en Castilla y León… en todos aquellos lugares donde gobierna el PP. Y es que, lo que debería ir para la sanidad pública, acaba yendo para la privada y al final los pacientes dejamos de ser pacientes y acabamos siendo clientes», ha argumentado López.
En particular, el PSOE va a tratar de rentabilizar «el escándalo de los cribados del señor Moreno Bonilla», en referencia al fallo masivo en las pruebas de detección precoz del cáncer de mama en el sistema de salud andaluz. E insisten en relativizar las encuestas que se han conocido y que fueron elaboradas antes de que su candidata se despojara de sus cargos institucionales para dedicarse principalmente a su función de candidata a la Presidencia regional: «Vamos a aportar soluciones, proyecto, ganas… Y en eso es en lo que estamos y no en ninguna otra cosa».
Por ahora, Montero afronta la precampaña de los comicios del 17 de mayo bajo la presión de unas encuestas que pronostican que podría bajar incluso de los 30 diputados que logró Juan Espadas en 2022 y que ya supusieron entonces un suelo catastrófico para los socialistas en el que fue uno de sus principales graneros de votos hasta el escándalo del caso ERE.